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¿Por qué cada enero nos planteamos objetivos si en abril ya ni nos acordamos de ellos?

Tiempo de lectura: 2 minutos


Cada año, en enero, haces tu listado de propósitos: hacer deporte, comer sano, dejar de fumar, aprender inglés, viajar más,…

Algunas personas los escriben ceremonialmente en algún papel, otras simplemente los piensan—una especie de listado mental de buenas ideas— y otras los comparten públicamente en redes sociales.

Y allá por estas fechas ni nos acordamos de ellos…


¿por qué se repite esto año tras año?

No es que seas incapaz de cumplir los propósitos, es que no te paras a ver qué pasa.

No puedes esperar resultados diferentes haciendo cada año lo mismo.


Te voy a tranquilizar diciéndote que el 69% de las personas NO cumplen con los objetivos planteados en enero. Que, por cierto, poco me parece, yo diría que más.

Y es que los seres humanos somos demasiado buenos poniendo excusas. Y esto lleva derechito a la frustración y dejadez.

Entonces, ¿por qué nos empeñamos año tras año en hacernos todas estas promesas de mejora?


De entrada, parece casi natural querer mejorar el día a día. Lo más curioso es que solemos esperar a enero para plantearnos objetivos como si no se pudiera hacer en cualquier momento. Y es que, nos gustan los comienzos y las fechas simbólicas como un punto de partida…o quizás, ¿cómo otra excusa para no empezar?

Porque si quieres algo, ¿por qué no empiezas ahora mismo?


Vamos a ponernos en situación: te planteas tu objetivo y comienzas el siguiente lunes (ya empiezas con la excusa del lunes)… El miércoles ya estás ansiosa de ver resultados y… ¿los tienes? Obviamente NO. Pero claro, vivimos en la sociedad de la inmediatez, por lo que si no tengo resultados para YA, y además en redes sociales veo esos resultados ya en otras personas… Voy directita a la frustración y al dialogo negativo hacia mi misma (no valgo para nada, no lo voy a conseguir, para qué me planteo nada si no soy capaz,…)

¿Resultado? Desmotivación total, así que dejo el objetivo.


Por eso, perder la motivación es taaaan fácil, pero, esto no quiere decir que todo esté perdido.


Para que esto no pase, entran en juego 2 conceptos muy importantes:

  • El de saber cómo definir correctamente tu objetivo: qué, cómo, de qué manera, qué necesito, con qué frecuencia, … Y esto es alimento para la parte prefrontal del cerebro que se encarga de toda esta planificación. Y si, tú también la tienes.

  • Luego también entra en juego la parte emocional por lo que es obligatorio el tener una planificación sin brechas para conseguir implantar los hábitos correctos sin darle la opción a tu mente de que te ponga excusas.

Cumplir objeitvos SÍ es posible. La clave no está solo en intentarlo, sino también en cambiar cómo nos enfrentamos a ellos

¿Te sientes identificada con lo leído hasta aquí?

Por si acaso te voy a dejar cómo te voy a ayudar a que este año, SI o SI, cumplas con lo que te propones. Pero espérate, porque va a ser mejor aún: te voy a enseñar a que de aquí en adelante cumplas con lo que te propongas desde el momento en el que lo decidas. Porque, recuerda, no hace falta esperar al lunes



Y si aun no eres consciente de la importancia que tiene que toda persona tenga objetivos en su vida, tienes que leerte este artículo!

Nunca podría haber hecho lo que he hecho, sin los hábitos de puntualidad, orden y diligencia. Charles Dickens
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