Navidad… ¿días de disfrute o de obligaciones?

Durante estos días el tema principal de conversación es dónde, cómo y con quién vas a pasar/has pasado las fiestas.

Para muchos, son días de reuniones familiares, buenos deseos y felicidad.

Pero,

¿qué pasa si no te gusta la Navidad?

Pues está claro: eres raro, un antifiestas o negativo y seguramente tengas algún problema que hayas venido arrastrando desde la niñez. ¿Cómo no vas a querer celebrar la Navidad?

Es lo primero que se le pasaría por la cabeza a alguien si respondes “No voy a hacer nada especial por Navidad porque no me gusta”.

Sin embargo, cada vez son más las personas que no se sienten identificadas con la fiesta en sí o incluso están en contra de ciertos hábitos que se dan durante diciembre. Gastar dinero que no tienen en regalos para personas que solo ven una vez al año, o volverse locos con las compras para preparar una cena para familiares que no soportan… puede ser considerado hasta hipocresía o falta de realismo.

¿Y por qué? Por una fiesta que para muchos ya no tiene que ver con lo religioso sino con el consumo desenfrenado y el aparentar en las redes sociales lo felices que son con tanta gente alrededor. Además de la presión social a estar felices y desear a todos el mundo lo mejor, cosa que se olvida en dos semanas.

¿Qué podemos hacer ante estos pensamientos?

Si no te gusta la Navidad, no te sientas mal por ello. Ser diferente muchas veces genera desencuentros o falta de entendimiento. Pero no te preocupes… hay otras personas como tú en el mundo.

Lo primero a lo que te animo es a que reflexiones sobre qué es lo que no te gusta de estas fechas, que anotes qué necesitarías cambiar para poder disfrutarlas y que después, desde el amor y la asertividad, le plantees tus necesidades y deseos a quien creas conveniente. Recuerda que si hay algo que quieres cambiar porque te estresa o no te hace sentir bien, lo mejor es que lo comentes en tu entorno para encontrar una solución y hacerlo de otra manera que convenga a todos. Seguramente más personas estén en tu misma situación y además “Lo que no te conviene a tí, no conviene al otro, y viceversa”.

También puedes dejar de lado el espíritu consumista de estas fechas y aprovechar para disfrutar de la compañía de tus seres queridos, sin necesidad de celebrar nada.

Y con todo esto y como resumen, no os deseo unas felices fiestas, sino una feliz vida :D

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